“Esto se resuelve con competencia”, afirmó el portavoz y dio una singular explicación del caso: comparó la situación del practicaje con la política de cielos abiertos que desreguló el mercado aeroportuario con la incorporación de empresas lowcost que brindan servicios deficientes.
Luego dijo que la decisión se tomó debido a que hubo una “entrada de competidores” en el mercado del practicaje, algo que dista de ser real. Los prácticos argentinos son requeridos por las empresas navieras extranjeras que desconocen los ríos y canales de las hidrovías de la Argentina y que, por lo tanto, no quieren poner en peligro los buques ni las cargas.
Lo que hizo el Gobierno a través del decreto del ministro desregulador fue otorgarle a los capitanes de los buques un permiso temporario para realizar la tarea de un práctico. Es más, ante la escacés de prácticos (solo hay entre 450 y 500 en todo el país), abrió también la posibilidad de que personal de Prefectura Naval pueda hacer esa tarea, para la que no está especializado.
Sin embargo, Ravier insistió con la versión errónea de que el paro de los 450 prácticos -que son trabajadores autónomos- de todo el país fue motivado por esa supuesta entrada de competidores. Luego ratificó que habrá sanciones pero admitió no tener detalles sobre cuáles.
Los prácticos que garantizan la seguridad de la entrada y salida de buques y barcos al país. Debido a su pericia y conocimiento de las vías navegables acompañan al capitán de navegación para reducir los riesgos de colisión, derrame y cualquier accidente que pueda poner en peligro tanto las cargas como las naves y las rutas naturales.
Lo que cuestiona el decreto impulsado por Sturzenegger es la tarifa que cobra un práctico por su tarea. Las maniobras de ingreso o egreso de buques rondan los 15 mil y 20 mil dólares por nave, lo mismo o más de lo que cobra un capitán por la totalidad del viaje.
Ese costo “es ínfimo y entra en el cálculo de alrededor de 2 millones de dólares que cuesta un flete” por buque contratado por una empresa extranjera, precisó el presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales.