Más allá de los videos, el dato fundamental para orientar la búsqueda fue que las dos personas involucradas – en un intento por hacer "tareas de inteligencia" antes de ejecutar el delito- hicieron una compra en el lugar y pagaron a través de una billetera virtual. En esa transacción quedó registrada la información que sirvió para luego dar con su paradero.
En tanto, a través del seguimiento fílmico, se determinó que el auto en el que viajaba el sospechoso se dirigió hacia el distrito de la zona Oeste del conurbano bonaerense, donde finalmente llevaron adelante los operativos que permitieron dar con los involucrados en el crimen.
En una de las propiedades allanadas, donde vivía la pareja, secuestraron tres armas de fuego, municiones, un teléfono celular, un chaleco antibalas con las siglas de la Gendarmería Nacional y las prendas de vestir usadas el día del asesinato.