Ante esa situación, los uniformados procedieron a reducirlo empleando la fuerza mínima indispensable y posteriormente lo trasladaron al hospital local para su revisión médica. El profesional que lo examinó informó que presentaba un estado de ebriedad, aunque no registraba lesiones.
La mujer fue invitada a radicar la correspondiente denuncia en la Comisaría de la Mujer y la Familia, pero manifestó que no deseaba iniciar acciones penales. En consecuencia, la fiscal de turno, Alejandra Sobrero, dispuso que se labrara un acta de abstención de denuncia.
Respecto del acusado, la representante del Ministerio Público ordenó que permaneciera demorado hasta recuperar la lucidez. Una vez en condiciones, deberá ser notificado de las medidas judiciales correspondientes.