La tensión escaló al punto de poner en duda la realización del partido, ya que la plantilla original quedó diezmada y la logística seguía sin resolverse a horas del encuentro.
Frente a la negativa de varios referentes y la imposibilidad de completar el plantel, el cuerpo técnico de Burkina Faso decidió convocar de urgencia a jugadores de la selección Sub-23, que se encontraban concentrados para un amistoso ante Mali. Ese partido juvenil fue cancelado y los futbolistas se sumaron a la delegación que partió a Buenos Aires.
Finalmente, la federación burkinesa confirmó en un comunicado que los Étalons partieron de Casablanca en un vuelo especial la noche del viernes, aunque sin varias de sus figuras principales. El partido, finalmente, se jugará esta noche en el Monumental a las 21:00 prevista, a menos de seis horas de la llegada prevista del rival.