Karina buscó con estos dos golpes sobre la mesa recuperar el terreno que cree que perdió a raíz de la relación fortalecida entre Caputo y su propio hermano, que parece estar percibiendo que su hermana y los Menem le traen más problemas que soluciones.
La secretaria General también tuvo que tragarse la rebelión de Bullrich, que ya está lanzada para la presidencia y se animó a desafiarla dos veces en un mes, primero con el pedido de la declaración jurada de Adorni y ahora con el apoyo al pliego de la cuñada de Hugo Alconada Mon.
"Patricia ya empezó a decir que el problema es Karina", dijeron a LPO en el gobierno y recordaron que cada uno que empleó esa frase, como en la película Candyman, terminó mal. Un augurio esotérico que vista la evolución de la interna libertaria parece estar perdiendo efecto.