“Elecha” fue monitoreada desde 2014 gracias a cámaras trampa del Proyecto Yaguareté. En abril de 2025, fue capturada para su conservación y se le colocó un collar que permitió seguir su comportamiento en el hábitat. A sus 16 años, había tenido numerosas crías, contribuyendo significativamente a la población de yaguaretés en la región.
Su muerte pone de relieve la fragilidad de esta especie y la importancia de los esfuerzos de conservación en la selva misionera.