Por otro lado, China y Rusia vetaron una resolución del Consejo de Seguridad que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. El texto, presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, alentaba a “coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias”, incluidas escoltas a embarcaciones mercantes y comerciales, y pedía a Irán que cesara los ataques contra buques mercantes.
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que convierte a esta ruta marítima en una arteria clave para el comercio energético global y explica la creciente preocupación internacional ante cualquier amenaza a la libertad de navegación.
Sin embargo, China y Rusia, miembros permanentes del Consejo con derecho a veto, votaron en contra de la propuesta al argumentar que otorgaba facultades excesivas a los aliados de Occidente. Para el enviado ruso, Vassily Nebenzia, el texto habría dado a Estados Unidos e Israel “carta blanca para continuar la agresión” en la región, mientras que el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, señaló que omitía que Washington y sus aliados más cercanos habían iniciado la guerra.