Este jueves, Antonio, el padre de la víctima, contó en diálogo con C5N las horas de horror que volvió tras regresar del trabajo: "Llego a las 8:05 de la mañana, abro la puerta, subo y encuentro a mi hija ahorcada. Arriba de la mesa había una foto de ellos, de cuando estaban juntos. En la pieza había todo un revuelto de frazadas, ropa y demás. En la desesperación la quise agarrar, pensaba que estaba viva. La abracé y se me llenaron las manos de sangre".
Entre lágrimas relató que pidió ayuda a los vecinos ya que no podía desatarla. "Fueron a buscar a la ambulancia y yo me quedé con Aixa, estaba toda fría. Estaba muy fría, toda marcada, todo lastimada. Pido que hagan justicia y que lo encuentren. Me arruinó la vida, búsquenlo por favor", exclamó desesperado.
"La soga no es mía, no estaba en mi casa, todo fue premeditado", aseguró Antonio y subrayó que tenían contacto constante con su hija, quien le avisaba dónde estaba, qué hacía y cuándo llegaba a la casa. "Me avisaba cuando iba al gimnasio, cuando iba a vóley, cuando llegaba. Me avisó que llegó a casa, tuvimos dos o tres charlas más, me hizo un par de chistes y me dijo que se iba a dormir. Como sabía que era así, no le mandé más mensajes. Y cuando llego al otro día, la encuentro así. Ella era todo para mí".