La intervención prevista apunta a mejorar la transitabilidad y las condiciones de seguridad vial de un tramo que desde hace años presenta un deterioro progresivo.
Uno de los sectores más comprometidos se encuentra entre General Pinedo y Gancedo, donde el estado de la calzada se convirtió en una preocupación permanente para quienes utilizan la ruta. Baches, deformaciones y sectores con banquinas deterioradas obligan a los conductores a extremar las precauciones y, en determinados puntos, reducir considerablemente la velocidad.
Las condiciones también generan maniobras de riesgo, particularmente para quienes no conocen la traza y se encuentran de manera repentina con pozos o irregularidades sobre la calzada.