Tuve el honor de compartir con ella una entrevista en vísperas del 24 de marzo. Como siempre, nos dejó una lección de coherencia, compromiso y humanidad. Con la misma fuerza con la que enfrentó el dolor, sostuvo durante décadas una lucha ejemplar por los derechos humanos, sin perder nunca la esperanza, la calidez ni ese sentido del humor que la caracterizaba.