El ataque fue tan evidente que las Fuerzas Armadas de Israel (FDI) admitieron este martes haber alcanzado “indirectamente” ese hospital en Tiro. En ese sentido, las fuerzas israelíes acusaron nuevamente a Hezbolá de “situarse sistemáticamente entre la infraestructura civil y los centros de población”, así como de “colocar su infraestructura cerca de instituciones médicas”. “Esto pone en peligro la vida de pacientes, personal médico y civiles de la zona, en violación del Derecho Internacional”, afirmaron las FDI.
Anandita Philipose, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en Líbano (UNFPA), denunció que hay 13.500 mujeres embarazadas en riesgo por los ataques israelíes a hospitales. “La población de todo Líbano, en particular las mujeres y las niñas, se enfrenta a niveles espantosos de violencia, desplazamiento y pérdidas humanas”, aseguró Philipose en la rueda de prensa diaria del portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, en la que intervino por videoconferencia.
Por su parte el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, evitó calificar de ocupación la ofensiva israelí en Líbano. “Es evidente que hay tropas israelíes en el Líbano y eso es algo que los propios israelíes admiten”, aseguró Dujarric en una conferencia de prensa en la que fue preguntado si el secretario general, António Guterres, califica como una ocupación, al menos parcial, las últimas acciones de Israel en territorio libanés.