“El Gobierno puso un techo por debajo de la inflación promedio”, afirmó en referencia a las negociaciones paritarias. Dicho sea de paso, un techo que Milei no le puso al incremento de los sueldos de sus ministros que pasaron de estar dos años congelados a pegar un salto del 123 por ciento.
En esa línea, el titular del gremio del Seguro afirmó que resaltó que “cuando se lleva adelante una política económica, no debe ser desarraigada de lo que siente la gente” que, para Sola no es otra cosa que “el ajuste brutal, que no es de ahora, viene sucediendo desde el mismo momento en que este gobierno asumió. Y que sucede en el poder adquisitivo, pero también sucede en la discapacidad, en los laburantes, los jubilados, sucede en la educación, y ese malhumor social se trasunta en una manera de expresarse que cada uno de ustedes perciben en las notas que hacen”, esgrimió y dio pistas de la razón por la que decidieron poner un pie en la calle, de nuevo.
En cuanto a la caída del poder adquisitivo, el triunviro dijo que es “importante la defensa irrestricta la posibilidad de que cada gremio pueda tener una discusión libre en sus paritarias salariales”.
“Si hay algo que este Gobierno ha hecho y siempre ha denostado es el control de precios. Una de las anclas que está llevando adelante para mantener su política económica es, precisamente, el control sobre uno de los valores y de los precios, que es el control de los salarios”, aseguró.
Incluso planteó la necesidad inmediatga de que se termine el techo a las paritarias. Era tiempo ya que lo dijeran, porque las negociaciones se pisaron desde el primer día y quedaron incluso, como señaló Sola por “debajo de la inflación promedio” y eso impacta de manera directa en el poder adquisitivo.
En definitiva, la CGT vuelve a la calle. Será el 30 de abril a partir de las 15 y esperan contar con la participación de las organizaciones sociales aliadas para llenar Plaza de Mayo y enviarle un mensaje directo al gobierno nacional sobre la necesidad de volver a tener trabajos dignos.