Si bien el índice de Precariedad Laboral resulta transversal a la población en su conjunto, vale la pena destacar algunos puntos. Alcanza sus niveles más altos entre las mujeres jóvenes (59,9%), manteniéndose como el grupo con mayores niveles de precariedad laboral. Esto implica que 6 de cada 10 mujeres menores de 29 años se insertan laboralmente de manera desprotegida.
Por grupos etarios, la población joven presenta un incremento más marcado, con un pasaje de 56,3% a 58,7%. En la misma proporción, entre las personas adultas, el indicador también se incrementó de 56,4% a 58,6%, lo que muestra que “la precariedad laboral no es exclusiva de los jóvenes, sino que se trata de un fenómeno estructural y transversal al conjunto de la población ocupada”, analizaron desde CITRA.
Finalmente, si bien el incremento del índice de Pobreza e Ingresos muestra un comportamiento homogéneo para todos los grupos analizado, registró valores levemente superiores entre la población joven (41,3%).