Este escenario alimenta las expectativas sobre las posibles medidas de fuerza que puedan adoptarse frente a una situación cada vez más compleja para los trabajadores, agravada por el rumbo económico del Gobierno y por iniciativas concretas como la Ley Bases, la reforma laboral y la creciente criminalización de la protesta social.
Según el monitor mensual de Fundar, basado en cifras oficiales del INDEC, desde que asumió Milei cerraron más de 24 mil empresas. Por su parte, un estudio del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), junto a UBA Económicas, reveló que en el mismo período perdieron casi 300 mil puestos de trabajo, en un contexto donde se profundiza el pluriempleo, la informalidad, baja el consumo y crece la morosidad.
Compartimos los datos del Índice Global de Derechos 2026 de la Confederación Sindical Internacional, que ubicó a nuestro país entre los más regresivos del planeta en materia de derechos laborales.… pic.twitter.com/kiokrF7xge
Desde la CGT anticiparon que en los próximos días se llevará a cabo una reunión del Consejo Directivo con todos los sectores productivos para hacer un diagnóstico del presente y construir una estrategia de lucha. “Tenemos que generar una resistencia contra este modelo. El Gobierno no cumple con sus obligaciones y no está abierto al diálogo. Tenemos que dar la pelea en los ámbitos institucionales y en los distintos sectores”, afirmó un dirigente gremial.
En cuanto a la posibilidad de convocar a un nuevo paro general, que sería el quinto desde la asunción de Javier Milei, resaltaron que “nunca se descarta y siempre está latente”, aunque reconocieron que “hay que seguir construyendo consensos para lograr la contundencia suficiente”.
“Necesitamos que todos los sectores estén de acuerdo. También hay otras formas de hacerle saber al Gobierno que no estamos dispuestos a que nos avasallen”, enfatizaron. Y agregaron: “Hay que ser creativos, más allá de ciertas acciones y métodos tradicionales, hay muchas formas de tener visibilidad y hacer sentir el descontento”.
“La realidad es que hay cosas que este Gobierno no va a cambiar porque es el rumbo que eligieron. Tenemos que trabajar para construir una alternativa”, sintetizaron.
Por último, confirmaron que se encuentran ultimando los detalles para presentar un índice propio de inflación, una iniciativa que vienen desarrollando junto con la Universidad de Buenos Aires (UBA). Según precisaron a este medio, también buscan incorporar a la Universidad Católica Argentina (UCA) y a economistas de distintos espacios. El objetivo es lanzar la medición durante el mes de julio.